Datos y cifras
- En 2024, una de cada siete personas (1100 millones) en el mundo vivía con obesidad.
- Desde 1990, la obesidad se ha duplicado con creces entre los adultos de todo el mundo y se ha cuatriplicado entre los adolescentes.
- En 2024, el 45 % de los adultos de 18 o más años (2600 millones) tenían sobrepeso. De estos, 940 millones vivían con obesidad (16 % de todos los adultos).
- En 2024, 35 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso.
- En 2024, 400 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años tenían sobrepeso, de los cuales 170 millones vivían con obesidad.
Panorama general
La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a 1100 millones de personas en todo el mundo (1).
Está motivada por interacciones complejas entre determinantes ambientales, sociales, biológicos y conductuales. El aumento en todo el mundo de la obesidad está contribuyendo a la creciente carga de la diabetes de tipo 2, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades hepáticas y renales y varios tipos de cáncer (3).
La obesidad afecta a personas de todas las regiones del mundo y ha aumentado al mismo tiempo que las mejoras en la seguridad alimentaria, el desarrollo socioeconómico y cambios importantes en la dieta, los patrones de actividad física y las normas sociales y de comportamiento en sentido más amplio. En conjunto, estos cambios han propiciado la aparición de entornos que fomentan un aumento de peso poco saludable y dificultan más la prevención y el tratamiento. De resultas de todo ello, la obesidad se ha convertido en un importante desafío para la salud pública en todo el mundo.
El diagnóstico del sobrepeso y de la obesidad se efectúa midiendo el peso y la estatura de la persona y calculando su índice de masa corporal (IMC): peso (kg)/estatura2 (m2). Otras medidas, como el perímetro de la cintura, también pueden utilizarse para determinar el sobrepeso o la obesidad.
Las categorías del IMC para definir la obesidad varían, en función de la edad y el sexo, para adultos, adolescentes, niños y lactantes.
Definiciones de sobrepeso y obesidad
A continuación se proporcionan las definiciones de sobrepeso y obesidad establecidas por la OMS.
Población adulta
- sobrepeso: IMC igual o superior a 25; y
- obesidad: IMC igual o superior a 30.
Niños y adolescentes de 5 a 19 años
- el sobrepeso es un IMC para la edad superior a una desviación típica por encima de la mediana de la referencia de crecimiento de la OMS; y
- se habla de obesidad cuando este valor es superior a dos desviaciones típicas por encima de la mediana de la referencia de crecimiento de la OMS;
Gráficos y cuadros: patrones de crecimiento de la OMS para niños de 5 a 19 años (en inglés)
Niños menores de 5 años
- el sobrepeso es un peso para la estatura superior a dos desviaciones típicas por encima de la mediana de los patrones de crecimiento infantil de la OMS; y
- la obesidad es un peso para la estatura superior a tres desviaciones típicas por encima de la mediana de los patrones de crecimiento infantil de la OMS.
Gráficos y cuadros: patrones de crecimiento infantil de la OMS para niños menores de 5 años (en inglés)
Prevalencia del sobrepeso y la obesidad
En 2024, 2600 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales 940 millones vivían con obesidad (1). Esta cifra representa el 45 % de los adultos de 18 o más años (un 44 % de los hombres y un 45 % de las mujeres) que tenían sobrepeso, lo que supone un aumento con respecto a 1990, cuando el porcentaje de adultos de 18 años o más con sobrepeso era del 25 %. La prevalencia del sobrepeso variaba en función de la región: del 32 % en las Regiones de la OMS de Asia Sudoriental y de África al 68 % en la Región de las Américas.
En 2024, alrededor del 16 % de los adultos de 18 años o más de todo el mundo vivían con obesidad. La prevalencia de la obesidad en todo el mundo se duplicó con creces entre 1990 y 2024.
Se estima que, en 2024, 35 millones de niños menores de 5 años tenían sobrepeso (2). Considerado en el pasado como un problema de los países de ingreso alto, el sobrepeso va en aumento en los países de ingreso bajo y mediano. En África, el número de niños menores de 5 años con sobrepeso se ha incrementado en casi un 12 % desde el año 2000. Prácticamente la mitad de los niños menores de 5 años que tenían sobrepeso en 2024 vivían en Asia.
En 2024, 400 millones de niños y adolescentes de 5 a 19 años tenían sobrepeso. La prevalencia del sobrepeso (incluida la obesidad) entre los niños y adolescentes de 5 a 19 años ha aumentado drásticamente, pasando del 8 % en 1990 al 20 % en 2024. Este aumento ha afectado de la misma manera a niños y niñas: en 2024, el 19 % de las niñas y el 21 % de los niños tenían sobrepeso.
Mientras que tan solo el 2 % de los niños y adolescentes de 5 a 19 años vivían con obesidad en 1990 (31 millones de jóvenes), en 2024 este porcentaje había aumentado hasta el 8 % (170 millones de jóvenes).
La prevalencia de la obesidad está creciendo actualmente a más velocidad en los países de ingreso bajo y mediano y en muchas poblaciones rurales de todo el mundo que en las poblaciones urbanas y en los países de ingreso alto a los que estaba asociada en el pasado.
Causas del sobrepeso y la obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica que es el resultado de interacciones complejas entre influencias ambientales y psicosociales y la sensibilidad biológica.
El desafío para la salud mundial que plantea la obesidad se debe a unos entornos cada vez más obesogénicos que limitan el acceso a alimentos saludables, asequibles y producidos de forma sostenible; obstaculizan las oportunidades para una actividad física segura; y están determinados por las fuerzas del mercado y unos marcos jurídicos y reguladores inadecuados. Estos vectores se ven agravados por la insuficiente capacidad de los sistemas de salud para prevenir, detectar y manejar la obesidad a tiempo. Abordar este desafío requiere una acción coordinada entre los sistemas alimentarios, el entorno construido, las políticas reguladoras y fiscales y los sistemas de salud, a fin de fortalecer la prevención, el diagnóstico precoz y la atención crónica multimodal, incluidos el tratamiento, la atención y el apoyo continuo.
La obesidad se caracteriza por una desregulación de las vías neurobiológicas y metabólicas que intervienen en el apetito, el balance energético y la función del tejido adiposo; en la respuesta individual a esta desregulación influyen las variaciones genéticas.
Consecuencias económicas y para la salud
Los riesgos del sobrepeso y la obesidad para la salud están cada vez mejor documentados y estudiados.
Se estima que, en 2023, un IMC superior al óptimo provocó 3,7 millones de muertes como consecuencia del incremento en el número de defunciones debidas a, entre otras, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer (3).
El sobrepeso y la obesidad en la infancia y la adolescencia afectan negativamente al bienestar físico, mental y social, y deben detectarse y abordarse a la mayor brevedad posible. Están asociados con la estigmatización, la discriminación, el acoso, una peor calidad de vida y el deterioro del rendimiento escolar. Sin una intervención oportuna, la obesidad suele continuar en la edad adulta, aumentando el riesgo y acelerando la aparición de enfermedades no transmisibles (ENT), como la diabetes de tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares. La prevención temprana y el tratamiento eficaz pueden reducir estos riesgos para la salud a largo plazo y mejorar los resultados a lo largo del curso de la vida.
Las consecuencias económicas de la obesidad también son importantes. Se calcula que, si no se toman medidas al respecto, los costos a escala mundial del sobrepeso y la obesidad alcanzarán los USD 3 billones anuales para 2030 y superarán los USD 18 billones para 2060 (4).
Afrontar la doble carga de la malnutrición
Muchos países de ingreso bajo y mediano afrontan lo que se conoce como la doble carga de la malnutrición.
Aunque esos países continúan lidiando con los problemas relacionados con las enfermedades infecciosas y la desnutrición, también están viendo cómo aumentan rápidamente los factores de riesgo de ENT como la obesidad y el sobrepeso.
Los niños de los países de ingreso bajo y mediano son más vulnerables a una nutrición deficiente del feto, el lactante y el niño pequeño. Al mismo tiempo, estos niños están expuestos a alimentos altos en grasas, azúcar y sal, con un alto contenido calórico y con un bajo contenido en micronutrientes, cuyo costo suele ser menor, como también lo es la calidad de sus nutrientes. Estos hábitos alimenticios, junto con unos niveles más bajos de actividad física, provocan un aumento drástico de la obesidad infantil, al tiempo que los problemas de desnutrición siguen sin resolverse.
Prevención y manejo
El sobrepeso y la obesidad, así como las ENT conexas, son en gran medida prevenibles y manejables.
A nivel individual, el riesgo de sobrepeso y obesidad puede reducirse mediante acciones preventivas a lo largo de todo el curso de la vida, desde antes de la concepción hasta la edad avanzada. Estas medidas incluyen:
- lograr un peso saludable antes del embarazo y velar por un aumento de peso adecuado durante el embarazo;
- practicar la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses y continuar con ella hasta los 2 años de edad o más;
- promover una alimentación saludable, la actividad física y el buen dormir y limitar el comportamiento sedentario y el tiempo frente a las pantallas durante la infancia y la adolescencia;
- limitar el consumo de bebidas azucaradas y de alimentos con alto contenido calórico y bajo valor nutricional;
- llevar una dieta saludable rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos, limitando al mismo tiempo los alimentos ricos en grasas, azúcares y sal;
- realizar actividad física periódica a lo largo de toda la vida;
- dormir un número de horas suficiente y promover el bienestar emocional; y
- evitar el consumo de tabaco y el consumo nocivo del alcohol.
Los proveedores de atención de salud deben cumplir estas funciones:
- evaluar periódicamente el peso y detectar a tiempo el sobrepeso y la obesidad;
- proporcionar a toda la población asesoramiento basado en la evidencia sobre dieta saludable, actividad física, sueño y otros comportamientos saludables;
- evaluar las complicaciones relacionadas con la obesidad, las comorbilidades, la hipertensión arterial, la diabetes, la discapacidad, la salud mental y otros factores de riesgo de las ENT;
- ofrecer a las personas con obesidad una atención crónica multimodal integral y centrada en la persona o derivarlas a dichos servicios, incluidas intervenciones conductuales, asesoramiento nutricional, apoyo psicológico, tratamiento farmacológico y cirugía metabólica y bariátrica, según proceda;
- elaborar planes individualizados de cuidados a largo plazo con seguimiento periódico para mejorar la salud cardiometabólica, apoyar un control sostenido del peso, reducir las complicaciones relacionadas con la obesidad y mejorar la calidad de vida; y
- monitorear la respuesta al tratamiento, la cobertura del servicio, la calidad de la atención y los resultados de salud a largo plazo del tratamiento.
La obesidad es más una responsabilidad social que una responsabilidad únicamente individual. Los patrones de alimentación y actividad física se ven en gran medida influidos por condiciones sociales, económicas y ambientales que moldean, y a menudo limitan, las decisiones personales. Por tanto, frenar el aumento de la obesidad requiere una acción coordinada y multisectorial a fin de crear entornos propicios que conviertan una dieta saludable y la actividad física periódica en las opciones más fáciles, accesibles y asequibles, al tiempo que se fortalecen los sistemas de salud para ampliar el acceso equitativo a la prevención, la intervención precoz y la atención integral de la obesidad crónica.
Entre las principales medidas de políticas se encuentran las siguientes:
- medidas estructurales, fiscales y normativas destinadas a crear entornos alimentarios saludables que conviertan los alimentos más sanos en una opción disponible, asequible y deseable;
- medidas que abarquen los sistemas alimentarios, la educación, la planificación urbana, el transporte y la protección social para abordar los determinantes de la salud en sentido más amplio y promover una alimentación saludable y la actividad física a lo largo de todo el curso de la vida; y
- unas respuestas de los sistemas de salud que refuercen la atención primaria de salud con miras a detectar riesgos, prevenir, diagnosticar, tratar y gestionar la obesidad y las ENT mediante programas integrados de atención crónica multimodales centrados en la persona.
La industria alimentaria puede desempeñar un papel importante en la promoción de una dieta saludable:
- reduciendo el contenido en grasas, azúcar y sal de los alimentos procesados;
- garantizando que existan opciones saludables y nutritivas y que sean asequibles para todos los consumidores;
- restringiendo la comercialización de alimentos con un alto contenido en azúcar, sal y grasas, en particular los que se dirigen a niños y adolescentes; y
- garantizando la disponibilidad de alimentos saludables y apoyando la práctica de actividad física de manera regular en el lugar de trabajo.
Respuesta de la OMS
La OMS ha reconocido la necesidad urgente de abordar el desafío que la obesidad supone para la salud a escala mundial. Los Estados Miembros de la OMS han pedido medidas aceleradas a nivel global para abordar la doble carga de la malnutrición, incluida la prevención y gestión eficaces de la obesidad.
La OMS ha desarrollado una serie de iniciativas costo-eficaces de prevención y el manejo de las ENT que son viables, basadas en la evidencia y rentables. Se estima que el rendimiento de la inversión de las iniciativas costo-eficaces relacionadas con una dieta saludable es de 14 unidades por cada unidad de moneda invertida.
Prácticamente 9 de cada 10 países han adoptado objetivos de políticas para reducir la obesidad. Los países de ingreso más alto han adoptado, con más frecuencia que los países de ingreso más bajo, políticas específicas, y de carácter obligatorio, que abordan las iniciativas costo-eficaces relacionadas con una dieta saludable.
En 2022, los Estados Miembros refrendaron el Plan de Aceleración de la OMS para Poner Fin a la Obesidad, que presta apoyo a los países para transformar los entornos alimentarios y urbanos, crear conocimientos, motivación y competencias entre la población general y las personas que viven con obesidad y fortalecer los sistemas de salud con miras a ampliar el acceso equitativo a los servicios de prevención y tratamiento de la obesidad. El número de países que están a la vanguardia del plan asciende a 34, lo que representa 1300 millones de personas y un tercio de la población mundial que vive con obesidad.
En diciembre de 2025, la OMS publicó unas directrices sobre el uso de análogos del péptido glucagonoide de tipo 1 (GLP-1) para tratar la obesidad en el adulto, uno de cuyos componentes en lo que respecta a la atención multimodal de la obesidad crónica, además de las intervenciones conductuales, nutricionales, psicológicas y otras intervenciones basadas en la evidencia, es la inclusión segura, equitativa y adecuada de estos análogos.
La OMS trabaja en colaboración con los países para que los sistemas de salud estén preparados para ampliar los programas integrales de atención crónica de la obesidad y apoyar el seguimiento de la cobertura de servicios, la calidad de la atención y los resultados de salud.
Bibliografía
1. NCD Risk Factor Collaboration (NCD-RisC). Obesity rise plateaus in developed nations and accelerates in developing nations. Nature 653, 510–518 (2026). https://doi.org/10.1038/s41586-026-10383-0
2. United Nations Children’s Fund (UNICEF), World Health Organization, International Bank for Reconstruction and Development/The World Bank. Levels and trends in child malnutrition: Key Findings of the 2025 Edition of the Joint Child Malnutrition Estimates. Geneva: World Health Organization; 2025
3. GBD 2023 Disease and Injury and Risk Factor Collaborators. “Burden of 375 diseases and injuries, risk-attributable burden of 88 risk factors, and healthy life expectancy in 204 countries and territories, including 660 subnational locations, 1990–2023: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2023”. Lancet. 2025; 406:10513 1873.
4. Okunogbe et al., “Economic Impacts of Overweight and Obesity.” 2nd Edition with Estimates for 161 Countries. World Obesity Federation, 2022.